
Tengo tantos recuerdos de mi niñez, que también podría recopilarlos aquí. Hoy me ha venido a la cabeza éste.
Los años 60
Dar una 'paga'a los niños era costumbre en toda España, no sólo en mi tierra. Era una forma de educación, para que el niño supiera lo que valen las cosas y mentalizarle que habia dos caminos para ser algo en la vida: o estudias o trabajas y ganas tu sustento. A veces, se hacían ambas cosas a la vez porque el padre no daba para más. Era normal que los papás tuvieran dos trabajos, o que hicieran muchas horas extra para ganar un sobresueldo y poder permitirse así la familia de alguna comodidad extra, como un coche, "utilitario" le llamaban (el famoso 600), o poder alquilar una casita en la montaña o un apartamento en la playa en las vacaciones. En mi casa, afortunadamente, tuvimos una niñez cómoda y mi madre no trabajaba aunque era buena administradora del sueldo de mi padre: tenía un sobre para meter el dinero de los gastos de la casa, otro para comprar libros de escuela, otro para la ropa (aunque sabía coser y nos hacía ella los vestidos), otro para extras y luego le pasaba una asignación a mi padre para sus gastos.
Y el colmo de los colmos, se 'sisaba' ella misma las vueltas de la compra para ahorrar y de vez en cuando hacer venir a un pintor a casa para que la pintara, porque mi padre tenía dos manos izquierdas y si se ponía él a hacer de bricolero nos costaba más cara la reparación. Él era un lince para los temas contables de empresa, pero de lo demás iba bastante pez...


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