viernes, 17 de diciembre de 2010

DIVAGACIONES EN TORNO A UN SOMONTANO...


Hoy todo parecía que iba a salir mal. Me levanté tarde, desayuné pensando en el sol que no estaba tomando, mi héroe tenía una nube en su frente como una txapela negra que no le dejaba ver. Yo seguía con mi obsesión de una palabra mágica que hace días me ronda, en medio de mi contractura muscular (Túnez...TÚNEZ...TÚNEZ). Decidida y recién salida de la ducha-sauna, el teléfono me ha devuelto a la realidad para darme una mala notícia que me ha llevado a mi infancia y me ha hecho sentir culpable...

(Túnez en internet, tiempo y temperatura en Enero, qué ver-mientras me seco el pelo).



Resoplo y me tomo un Ibuprofeno. Le espeto al héroe que espabile, que la agencia de viajes nos espera (¿O-O?) y es ya la una y cuarto. Mier....!! me doy cuenta que mi gata ha vomitado en mi tapete de crochet de la mesa del comedor, o sea que corriendo paso al WIPP Express antes de que el héroe se dé cuenta y por pura empatía también vomite y me diga: ¿Y tú quieres irte de viaje, dejando 'eso' en casa y que quien venga a cuidarla haya de encontrarse el regalito?



Abandono la idea de la agencia y decidimos ir al centro, no se sabe muy bien a qué...pero el caso es salir de casa. Andando, desde Gran Vía-Llúria hasta Gran de Gràcia-Travessera y una vez allí, perdidos en la inmensidad de ese barrio sin saber encontrar dónde ir a comer, qué fuerte! nos estamos haciendo mayores.



Pero aaaah! a las tres de la tarde y cincuenta vueltas hemos ido a parar a la plaça de la vil.la de Gràcia, BENDITA SEA. Allí hemos entrado sin mirar a un refugio lleno de tapas y manjares deliciosos, mezcla de olores y conversaciones como sólo en Gràcia se encuentra y, después de esperar un ratito, hemos conseguido una mesa.



Pedidas las viandas, el dueño que nos ha calado con su experiencia milenaria, nos ha ofrecido el 'vino de la casa' que ha resultado ser un apreciado Somontano que me ha reconciliado definitivamente con el mundo.

A hacer puñetas la dieta y la contención: el precioso líquido ha ido haciendo su efecto acompañado de los sabores conocidos y apreciados (aunque también prohibidos para mi salud ycontra mi fuerza de voluntad) y Túnez me ha parecido un lugar muy lejano e imposible de conseguir...



El regreso al hogar ha sido placentero, lento y tranquilo, acompañado de una conversación incoherente sobre I-pods, tablets, GPS y demás inutilidades que parecen imprescindibles a quienes tienen unos cuantos años menos que yo.

Me he dado cuenta en la tasca que la juventud en general solamente consume coca-cola o cerveza, las chicas le dan al tabaco más que los hombres pero ellos están absolutamente enganchados a estos aparatitos y apenas contestan a los intentos de ellas por mantener una conversación entre mordisco y mordisco.



Ahora, estoy aquí divagando con mi gata sentadita al lado del teclado y de vez en cuando con una patita quiere participar de la escritura, o dándome topetazos con su cabeza en mi mano como diciendo: deja ya ésto y hazme un poco de caso, que me has dejado sola mucho rato...



Y me pregunto: ¿qué hará si finalmente voy a Túnez y durante unos días no tiene mis/sus mimitos?

3 comentarios:

  1. Ella seguira tan tranquila, echandote de menos,esperando tus mimos y tus caricias, pero mientras haya alguien que le de de comer y le tenga limpia su arena, ella será feliz esperando que vuelva siu mastressa de Tunez. No dejes el viaje de lado, sigue pensando en el y seguro que lo conseguiras. Y ella seguira en casa esperandote.

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  2. Hola la anonima soc jo, ja que si no no podia publicar-ho. Petons

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  3. A los dos días de escribir esta nota, estalló la revolución en Túnez...

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